Cultura

Cantar las cuarenta: de dónde viene la expresión

Rey de Oros de una baraja de Lascuarenta.esCaballo de Oros de una baraja de Lascuarenta.es
El rey y el caballo de oros: tenerlos del palo de triunfo permite cantar las cuarenta.

«Cantar las cuarenta» es decirle a alguien las verdades a la cara. La expresión procede del Tute y el Guiñote: reunir el rey y el caballo del palo de triunfo y anunciarlo en voz alta vale cuarenta tantos.

Mucha gente dice «le voy a cantar las cuarenta» sin saber que está hablando de cartas. La expresión salió de las mesas de Tute y Guiñote y acabó en el castellano cotidiano con otro sentido: decirle a alguien las verdades a la cara y sin rodeos.

Su origen es literal. En el Tute, el rey y el caballo del mismo palo permiten cantar veinte tantos; si ese palo es el triunfo, el cante vale cuarenta. Se anuncia en voz alta y suele ser uno de los momentos más celebrados de la mano.

¿Qué es cantar las cuarenta en el juego?

Los cantes del Tute tienen algo de ceremonia. No basta con guardar las cartas: primero hay que ganar una baza y después anunciarlo delante de todos. Cuarenta tantos, de los ciento treinta que hay en juego, suelen cambiar el rumbo de la mano.

De la mesa pasó al lenguaje común. Cantar las cuarenta terminó significando soltar de golpe algo que llevabas tiempo guardando y darle la vuelta a una conversación. La imagen era tan clara que sobrevivió incluso entre quienes nunca han jugado al Tute.

¿Qué otras expresiones vienen de la baraja?

El castellano está lleno de frases que vienen de la mesa de juego. «Ir de farol» es del Mus y del póker; «no tener ni un triunfo» describe una mano sin cartas de la brisca; «poner toda la carne en el asador» y «jugarse el todo por el todo» son primas del órdago.

«Ser un tahúr», «tener buena mano», «írsele el santo al cielo» mientras se descuidaba una baza: la baraja fue durante siglos el entretenimiento por defecto de tabernas, cuarteles y sobremesas, y dejó su vocabulario incrustado en el idioma.

En el Mus, además, la lista es enorme: órdago, envidar, duples, medias, postre. Palabras que fuera de la mesa no significan nada y dentro son un idioma completo, con señas incluidas.

¿Por qué esta web se llama Lascuarenta.es?

Ese cante dio nombre a Lascuarenta.es. Resume bien la intención del proyecto: conservar los juegos que nos dejaron estas expresiones y sus reglas antes de que solo quede el recuerdo en el refranero.

Para verlo en una partida, basta una mano de Tute. Cuando reúnas el rey y el caballo del triunfo, la web te permitirá cantar cuarenta y se entenderá enseguida por qué la expresión suena a victoria.