Reglas y conceptos
Cómo jugar a la Casita Robada




En la Casita Robada, el objetivo es formar un montón de cartas emparejando números de la mano con los de la mesa. La emoción reside en que puedes robarle la «casita» completa a un rival si la carta que juegas coincide con la que corona su montón.
El juego con el que muchos empezamos
Es sencillo, rápido y muy emocionante, porque en un solo turno puedes pasar de no tener nada a tenerlo todo. Por eso funciona tan bien con niños: solo hay que saber emparejar números.
Paso a paso
- Se reparten cuatro cartas por jugador y se dejan cuatro boca arriba en el centro.
- En tu turno juegas una carta. Si coincide con una de la mesa, te llevas las dos y las pones boca arriba en tu casita.
- Si coincide con la carta de arriba de la casita de otro jugador, se la robas entera.
- Si no coincide con nada, la dejas en la mesa.
- Cuando os quedáis sin cartas, se reparten cuatro más hasta acabar el mazo.
Un poco de estrategia
Recuerda qué carta tienes encima de tu casita y cuántas de ese número han salido ya. Si quedan pocas, estás a salvo. Si es un número que nadie ha jugado, cuidado. Cuando los peques dominen la Casita, el siguiente paso natural es la Escoba.
Preguntas frecuentes
¿Se puede jugar a la Casita Robada con dos personas?
Sí, es ideal para dos, aunque también se juega a tres o cuatro.
¿Cómo se gana?
Gana quien acaba con más cartas en su casita.