Baraja española
Baraja española, italiana y portuguesa: en qué se parecen y en qué no




Estas tres barajas comparten los mismos cuatro palos latinos, pero se distinguen fundamentalmente por su diseño: la española presenta espadas rectas y bastos separados que parecen garrotes, mientras que en la italiana y portuguesa estos elementos son curvos y se entrelazan. Además, la baraja española es la única que incorpora las pintas o discontinuidades en el marco de la carta.
Cómo distinguirlas
- Espadas: rectas y separadas en la española; curvas y cruzadas en la italiana y la portuguesa.
- Bastos: garrotes nudosos en la española; bastones rectos y más decorados en la italiana; cruzados en la portuguesa.
- Marco: con cortes en la española; liso en las otras dos.
- Número de cartas: 40 o 48 en la española; casi siempre 40 en la italiana; 40 o 52 en la portuguesa.
¿Por qué se parecen tanto?
Porque tienen el mismo origen. Los naipes llegaron a Europa por el Mediterráneo en el siglo XIV y cada región los adaptó. Lo contamos en cómo viajaron los naipes hasta España.
Juegos hermanos
Con barajas tan parecidas, no extraña que los juegos también lo sean. Mira Escoba y Scopa o los primos italianos del Tute y la Brisca.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se distingue una baraja italiana de una española?
Por las espadas y los bastos: en la italiana las espadas son curvas y se cruzan, y los bastos son rectos.
¿Tiene pintas la baraja italiana?
No, los cortes del marco son propios de la baraja española.