Historia de España y ocio

La cultura de las partidas de pueblo

Rey de Copas de una baraja de Lascuarenta.esRey de Bastos de una baraja de Lascuarenta.es

La partida de cartas marcaba el ritmo cotidiano de muchos pueblos españoles, después de comer o al caer la tarde, en el bar, el casino o el hogar del jubilado. Las mismas parejas podían reunirse durante años, y los campeonatos de Mus, Guiñote, Tute o Cuatrola se convertían en todo un acontecimiento durante las fiestas.

La hora de la partida

La partida tenía hora: tras la siesta en verano, después de misa los domingos, al volver del campo en invierno. Quien llegaba tarde se quedaba de mirón hasta que había hueco.

Parejas de toda la vida

En los juegos por parejas se formaban tándems que duraban décadas. Se conocían tanto que sabían lo que llevaba el otro sin mirar. En el Mus eso tiene un nombre, las señas, pero en todos los juegos pasa algo parecido.

Cada pueblo, su juego

El Guiñote en Aragón, la Cuatrola en tierras castellanas y leonesas, el Mus en el norte, la Brisca y el Tute por casi toda España. Y con cada juego, sus pequeñas reglas locales. Lo repasamos en juegos populares según la región.

Los campeonatos de fiestas

Una hoja con las inscripciones pegada en el bar, un trofeo modesto o un jamón para la pareja ganadora, y noches enteras de eliminatorias. Si quieres montar uno, lee cómo organizar un campeonato entre amigos.

¿Qué queda?

Mucho, aunque con menos gente. Y hay quien, lejos del pueblo, mantiene la partida con los de siempre a través de una mesa online.

Preguntas frecuentes

¿Qué juegos se jugaban en los pueblos?

Depende de la zona: Mus, Guiñote, Cuatrola, Tute, Brisca y Chinchón, entre otros.

¿Dónde se jugaba?

En bares, casinos, hogares del jubilado y en las casas, sobre todo en las sobremesas.