Baraja española
Los ases de la baraja española: qué cuenta cada uno








Los cuatro ases son las cartas más reconocibles de la baraja española, y el de oros ha servido durante siglos como su «firma», pues suele llevar el nombre o la marca del fabricante. Los ases de copas, espadas y bastos destacan por sus dibujos grandes y ornamentados; en muchos juegos, son las cartas de mayor valor.
El as de oros
Durante siglos fue la carta donde los fabricantes ponían su nombre, su ciudad o el escudo, y donde se estampaban sellos fiscales cuando los naipes pagaban impuestos. Tiene un artículo propio: la historia del As de Oros.
El as de copas
Una gran copa o cáliz, a menudo con decoración de gallones o adornos. Es una de las cartas más bonitas de muchas barajas antiguas.
El as de espadas
Una sola espada grande, a veces sujetada por una mano o envuelta en cintas. En el Mus y otros juegos es una carta muy apreciada.
El as de bastos
El famoso garrote nudoso, casi una porra. Es tan característico que se ha convertido en símbolo de la baraja española en muchos diseños.
¿Por qué valen tanto?
En la Brisca, el Tute o el Guiñote el as vale 11 puntos y gana casi cualquier baza. Lo explicamos en por qué el As vale más que el Rey.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el as de oros lleva el nombre del fabricante?
Por tradición y, durante siglos, también por control fiscal: era la carta donde se identificaba la baraja.
¿Cuánto vale un as en la Brisca?
11 puntos, más que ninguna otra carta.