Baraja española

La evolución artística de las cartas españolas

Rey de Oros de una baraja de Lascuarenta.esCaballo de Copas de una baraja de Lascuarenta.esSota de Espadas de una baraja de Lascuarenta.es

La baraja española ha evolucionado desde las pinturas a mano y estampas medievales coloreadas con plantilla hasta los refinados grabados de los siglos XVII y XVIII, culminando en las litografías de colores vivos del XIX. Fue en ese periodo cuando se consolidó la imagen clásica que reconocemos hoy, dando paso a una convivencia actual entre los diseños tradicionales y los de autor.

Las primeras cartas

Las barajas más antiguas eran de lujo, pintadas a mano, o populares, estampadas con plancha de madera y coloreadas con plantilla. Las figuras eran rígidas y cambiaban mucho de un taller a otro. Lo explicamos en cómo se fabricaban las primeras cartas.

Los grandes talleres

Entre los siglos XVII y XVIII aparecen patrones regionales y fábricas importantes, algunas con privilegio real. Las figuras ganan detalle: ropas de época, caballos más vivos, ases con escudos y leyendas del fabricante.

La litografía

En el siglo XIX la litografía permitió colores más intensos y regulares. De esa época es el diseño de Heraclio Fournier que fijó el estilo moderno; lo contamos en la historia de Heraclio Fournier. También se añadieron los números en las esquinas.

El siglo XX y hoy

Además de la baraja clásica, surgieron barajas publicitarias, conmemorativas y de artista. Hoy, con la impresión digital, hay diseños para todos los gustos. En Lascuarenta tenemos varias barajas propias, desde la clásica hasta temáticas: puedes verlas en nuestras barajas.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se fijó el aspecto moderno de la baraja española?

A finales del siglo XIX, con las barajas litografiadas.

¿Cómo se coloreaban las cartas antiguas?

A mano o con plantillas, sobre estampas de madera.