Historia de España y ocio
Los casinos de pueblo: sociedades recreativas y partidas de cartas




Los casinos de muchos pueblos y ciudades españolas eran sociedades recreativas o círculos de socios, no las salas de apuestas que hoy asociamos a esa palabra. Allí se iba a reunirse, leer la prensa, celebrar bailes y echar una partida de cartas o de dominó.
Un club social
Desde el siglo XIX surgieron casinos, círculos y liceos en casi todas las localidades con cierta población. Los socios pagaban una cuota y tenían salón de lectura, café y salas de juego. En algunos pueblos convivían varios: el de los labradores, el de los comerciantes…
Las cartas en el casino
Las mesas de juego eran el corazón de la vida diaria. Se jugaban partidas de Tute, Mus, Guiñote o dominó, con parejas fijas y campeonatos en fiestas. Lo recordamos en la cultura de las partidas de pueblo.
Más que juego
Los casinos organizaban bailes, conferencias, verbenas y hasta obras de teatro. Muchos edificios se conservan y siguen siendo centros culturales.
Una palabra que cambió
Con el tiempo, «casino» pasó a significar sobre todo casa de apuestas. Nosotros nos quedamos con el sentido antiguo: un sitio para reunirse y jugar sin dinero de por medio. Lo explicamos en por qué no somos un casino.
Preguntas frecuentes
¿Qué era un casino de pueblo?
Una sociedad recreativa de socios para reunirse, leer, celebrar bailes y jugar a cartas o dominó.
¿Se apostaba en los casinos de pueblo?
El juego era sobre todo social; su función principal era la reunión y la vida cultural.