Juegos de mesa
Historia del dominó: de China a los bares de España




Las fichas de dominó cuentan con antecedentes en China al menos desde la Edad Media, aunque el dominó europeo que conocemos apareció en Italia a mediados del siglo XVIII. Desde allí se difundió por Francia, España y América.
Los parientes chinos
En China se jugaba con fichas parecidas a dados alargados, con puntos que representaban todas las combinaciones de dos dados. Aquellos juegos se parecían más a las cartas que a nuestro dominó: servían para juegos de bazas y combinaciones. Hay textos que los sitúan hacia los siglos XII y XIII, aunque la fecha exacta de su origen es difícil de fijar.
La llegada a Europa
El dominó europeo aparece en Venecia y Nápoles en el siglo XVIII, con fichas de hueso o marfil y puntos negros, y pasa enseguida a Francia. No está claro si llegó directamente de China o si se reinventó a partir de la idea. Lo curioso es que el juego europeo cambió las reglas: aquí se trataba de ir casando números en una fila.
¿Por qué se llama dominó?
La teoría más repetida lo relaciona con el domino, una capa con capucha negra usada en carnaval, por el contraste entre el negro y el blanco de las fichas. Es una explicación bonita, pero conviene tomarla con prudencia.
El dominó en España
En España se hizo fuerte en bares, casinos y hogares de jubilados, igual que la baraja. El golpe seco de la ficha sobre el mármol es casi un sonido de país. Es primo social del naipe de bar: barato, rápido de aprender y perfecto para cuatro.
Cartas y fichas, dos formas de lo mismo
Dominó y cartas comparten mucho: leer lo que tiene el rival, contar lo que ha salido y jugar en pareja sin hablar. Si te gusta eso del dominó, probablemente disfrutarás con el Guiñote o el Mus.
Fuentes consultadas
Preguntas frecuentes
¿Cuántas fichas tiene un dominó?
El juego más común tiene 28 fichas, del doble cero al doble seis.
¿El dominó es chino?
Tiene antecedentes chinos, pero la versión que jugamos en Europa aparece en Italia en el siglo XVIII.