Naipes

Las primeras fábricas de naipes de España

As de Oros de una baraja de Lascuarenta.esAs de Bastos de una baraja de Lascuarenta.es

Las primeras «fábricas» de naipes de España eran en realidad talleres artesanos de los siglos XV y XVI, situados en ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla, Toledo y Madrid. Los naiperos se organizaron después en gremios y, en el siglo XVIII, la Corona centralizó la producción mediante fábricas reales como la de Macharaviaya.

Talleres y gremios

Al principio eran negocios familiares: el padre grababa las planchas, la madre y los hijos coloreaban. A medida que el juego se popularizó, aparecieron gremios que regulaban quién podía fabricar y cómo. Sevilla, por su puerto, fue muy importante porque desde allí salían barajas hacia América.

El negocio de la Corona

Las barajas se vendían muchísimo, y la Corona vio una fuente de ingresos. Primero cobró impuestos y después estableció el estanco: solo se podían vender naipes oficiales. Lo explicamos en Carlos III, monopolio y contrabando.

La fábrica más famosa

La Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya, en Málaga, fue durante décadas la única autorizada para hacer barajas para América. Y en el siglo XIX llegó la industria moderna con Heraclio Fournier en Vitoria.

Preguntas frecuentes

¿Había gremios de naiperos?

Sí, en varias ciudades los fabricantes de naipes se organizaron en gremios con sus propias normas.

¿Qué era el estanco de naipes?

El control de la Corona sobre la fabricación y venta de barajas, que se convirtió en una fuente de ingresos.