Historia de España y ocio

Carlos III, monopolio y contrabando de naipes

As de Oros de una baraja de Lascuarenta.esRey de Espadas de una baraja de Lascuarenta.es

Durante el siglo XVIII, la Corona española ostentaba el monopolio de la fabricación y venta de naipes mediante el sistema de estanco. Bajo el reinado de Carlos III, se impulsó la fábrica de Macharaviaya para abastecer al mercado americano, lo que provocó un auge del contrabando debido al elevado precio de las barajas oficiales.

¿Por qué un monopolio?

Porque los naipes se vendían muchísimo y daban mucho dinero. Igual que con el tabaco o la sal, la Corona decidió quedarse con el negocio. Cada baraja vendida era un ingreso para el Estado.

El as de oros como sello

Para distinguir las barajas legales, se usaban marcas oficiales, casi siempre en el as de oros. Por eso esa carta sigue siendo hoy la «firma» del fabricante, como pasa con el as de oros de Fournier.

El contrabando

Barajas fabricadas en Francia, Portugal o en talleres clandestinos entraban por puertos y fronteras. En América, donde las oficiales llegaban caras y tarde, el contrabando era casi la norma. Las autoridades perseguían y quemaban las barajas ilegales, pero nunca acabaron con él. Tienes más historias así en cartas prohibidas y censuradas.

Preguntas frecuentes

¿Qué era el estanco de naipes?

El sistema por el que solo la Corona, o quien ella autorizaba, podía fabricar y vender barajas.

¿Cómo se sabía si una baraja era legal?

Por las marcas y sellos oficiales, normalmente en el as de oros.