Historia de España y ocio

Las tahurerías españolas: las casas de juego de antaño

Rey de Copas de una baraja de Lascuarenta.esSota de Bastos de una baraja de Lascuarenta.es

Las tahurerías eran casas de juego que, en la Castilla medieval, llegaron a estar reguladas por la Corona, que cobraba por ellas. Aunque con el tiempo se prohibieron, continuaron funcionando clandestinamente durante siglos bajo otros nombres, como garitos.

Juego con reglas

En la Edad Media se escribieron incluso normas para las tahurerías: qué se podía jugar, a qué horas o qué castigos había para quien hacía trampas o blasfemaba. Al principio se jugaba sobre todo a los dados; después llegaron los naipes. Mira los juegos de la Edad Media española.

De lo legal a lo clandestino

Con el tiempo, las autoridades fueron prohibiendo estas casas por los problemas que generaban. Pero la gente siguió jugando, ahora en garitos escondidos en mesones o casas particulares, regentados por un garitero.

Un ambiente de novela

Las tahurerías y los garitos inspiraron muchas páginas de la novela picaresca, con sus tahúres y sus trampas. Nada que ver con las partidas de bar o de casino de pueblo, donde se jugaba por el gusto de jugar.

Preguntas frecuentes

¿Las tahurerías eran legales?

Durante la Edad Media hubo tahurerías autorizadas y reguladas por la Corona; con el tiempo se prohibieron muchas.

¿Qué era un garitero?

El dueño o encargado de una casa de juego, el garito.