Probabilidad y azar

¿Por qué algunas manos parecen imposibles?

As de Oros de una baraja de Lascuarenta.esAs de Copas de una baraja de Lascuarenta.es
As de Espadas de una baraja de Lascuarenta.esAs de Bastos de una baraja de Lascuarenta.es

Algunas manos parecen imposibles porque nos llaman la atención y las recordamos mejor, como cuatro ases, cuatro reyes o una 31 perfecta. Sin embargo, cualquier mano concreta de 4 cartas tiene la misma probabilidad de salir, 1 entre 91.390, aunque sea una combinación tan poco llamativa como el dos de copas, el cinco de bastos, la sota de oros y el siete de espadas.

El truco del cerebro

Nuestro cerebro agrupa todas las manos «normales» en un mismo montón y solo separa las que tienen nombre o significado. Las manos sin gracia hay miles, así que nos parecen lo habitual. Las especiales son pocas, y por eso parecen imposibles.

Un ejemplo

Si te llegan cuatro ases, piensas: «¡qué casualidad!». Si te llega una mano sin nada, no piensas nada. Pero esa mano sin nada concreta era igual de improbable. Lo que pasa es que hay muchísimas parecidas.

Lo que sí es diferente

La probabilidad de tener alguna mano buena sí es menor que la de tener alguna mano normal, simplemente porque hay menos manos buenas. Lo calculamos en la mano más difícil de conseguir y en la probabilidad de los cuatro reyes. Y te contamos más trampas de la mente en coincidencias imposibles que sí pueden ocurrir.

Preguntas frecuentes

¿Es más difícil recibir cuatro ases que una mano cualquiera?

No. Cualquier mano concreta de 4 cartas tiene la misma probabilidad: 1 entre 91.390.

¿Por qué nos sorprenden tanto?

Porque son manos fáciles de reconocer y con nombre propio, y el resto se mezclan en el montón de «manos normales».