Cultura
Los naipes en la Edad Media: prohibidos, perseguidos y muy jugados




Los naipes llegaron a la Europa mediterránea a finales del siglo XIV y se extendieron tan deprisa que pronto aparecieron leyes para limitar su uso. Pintados a mano o estampados con planchas de madera, se jugaban en tabernas, cortes y casas pese a esas restricciones.
Las primeras noticias
Una de las menciones más antiguas en la Península es catalana: la palabra naip aparece en un diccionario de rimas de 1371 atribuido a Jaume March. En pocos años, ciudades italianas, francesas y de la Corona de Aragón empiezan a regular el juego de cartas. Lo que se regula es porque ya se juega, y mucho.
¿Por qué se prohibían?
Las autoridades medievales desconfiaban de cualquier juego de azar con apuestas: provocaba riñas, deudas y trampas. Por eso muchas ordenanzas prohibían jugar en ciertos lugares, en días festivos o por dinero, aunque a menudo hacían la vista gorda con los nobles. En Castilla, Juan I legisló contra los juegos de naipes y dados a finales del siglo XIV.
Cómo eran aquellas cartas
Nada que ver con las de hoy: gruesas, sin esquinas redondeadas, sin números en las esquinas y cada taller con su propio estilo. Explicamos el proceso en cómo se fabricaban las primeras cartas en España.
La herencia que nos queda
Los palos latinos de oros, copas, espadas y bastos ya estaban ahí, heredados del mundo mameluco. Es la misma estructura con la que hoy jugamos a la Brisca o al Mus. Si quieres el viaje completo, lee cómo viajaron los naipes desde Oriente hasta España.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo llegaron los naipes a España?
Las primeras menciones documentadas son de finales del siglo XIV, como la de 1371 en tierras catalanas.
¿Por qué se prohibían las cartas?
Por las apuestas, las riñas y las deudas que provocaban, sobre todo en tabernas.