Historia de España y ocio

Los naipes durante la Guerra Civil Española

As de Espadas de una baraja de Lascuarenta.esRey de Espadas de una baraja de Lascuarenta.esAs de Oros de una baraja de Lascuarenta.es

Durante la Guerra Civil (1936-1939) se siguió jugando a las cartas en frentes, retaguardias y refugios, aunque la falta de papel y la intervención de fábricas dificultaron la producción de naipes. Ambos bandos utilizaron también la baraja como vehículo de propaganda, sustituyendo sus figuras por personajes vinculados a su ideario.

Una baraja en la mochila

Una baraja pesa poco, no necesita mesa y hace pasar las horas. En los frentes, donde había largas esperas, las partidas de cartas eran de lo poco que servía para matar el tiempo y hablar de algo que no fuese la guerra. Muchos testimonios y cartas de soldados las mencionan de pasada.

Barajas con mensaje

La baraja es un objeto que todo el mundo toca a diario, y eso la hace perfecta para la propaganda. En aquellos años se editaron barajas en las que reyes, caballos y sotas se sustituían por milicianos, soldados u otras figuras políticas. Hoy son piezas de colección y algunas se conservan en museos de naipes. No es algo nuevo: las cartas llevan siglos siendo vigiladas, como contamos en cartas prohibidas y censuradas.

Fábricas con problemas

Faltaban papel, tintas y mano de obra. Algunas fábricas de naipes pasaron a manos de comités o de las autoridades de cada zona, y la producción se redujo o se adaptó. En la posguerra, con la escasez, se jugaba con barajas muy gastadas y remendadas.

La posguerra: la partida como refugio

Con pocas opciones de ocio, las cartas del café, del casino de pueblo y de la sobremesa se convirtieron en uno de los grandes entretenimientos de los años 40 y 50. Hablamos de ello en los cafés de las partidas eternas y en los casinos de pueblo.

Preguntas frecuentes

¿Se jugaba a las cartas durante la Guerra Civil?

Sí, en los frentes y en la retaguardia; era uno de los entretenimientos más fáciles de llevar encima.

¿Existieron barajas de propaganda?

Sí, se editaron barajas con figuras sustituidas por personajes o símbolos políticos; hoy son piezas de colección.