Cultura
¿Cuándo apareció el comodín en la baraja española? La curiosa historia de la carta más moderna del mazo




El comodín no pertenecía a la baraja española tradicional: nació en Estados Unidos en la década de 1860 y su primera representación impresa conocida data de alrededor de 1863. Llegó a Europa con las barajas estadounidenses e inglesas de las últimas décadas del siglo XIX, pero su adopción en España no fue inmediata. Con el tiempo, algunos fabricantes españoles incorporaron dos comodines como cartas extra para que el mismo mazo sirviera para más juegos.
Si te paras a pensarlo, el comodín resulta un poco extraño dentro de la baraja española. Tenemos oros, copas, espadas y bastos, sotas, caballos y reyes: una lógica tradicional que lleva siglos acompañándonos. Y, de repente, aparece una carta rara que puede convertirse en cualquier otra.
La mayoría de la gente da por hecho que el comodín ha estado siempre ahí, pero es una de las incorporaciones más recientes de toda la historia de los naipes.
Entonces, ¿cuándo apareció exactamente el comodín en la baraja española?
¿Nació el comodín en la baraja española?
Aunque hoy muchas barajas españolas incluyen dos comodines, especialmente las destinadas a juegos como Chinchón, Remigio o algunas variantes familiares, esta carta no formaba parte de la baraja tradicional.
La baraja española clásica estaba formada por 40 o 48 cartas, dependiendo del juego, y no incluía ningún comodín. Durante siglos funcionó perfectamente sin él.
El comodín es en realidad una importación relativamente moderna procedente del mundo anglosajón.
¿Cuándo y dónde nació el comodín?
Los historiadores de los naipes sitúan el nacimiento del comodín en Estados Unidos durante la década de 1860.
Por aquella época se había popularizado un juego llamado Euchre, de origen europeo pero enormemente extendido en Norteamérica. Algunas variantes del juego necesitaban una carta especial que actuara como triunfo absoluto, superior al resto de cartas.
Para resolverlo se creó una carta adicional conocida inicialmente como Best Bower o Imperial Bower. Poco después empezó a recibir el nombre de Joker, término que acabaría imponiéndose en todo el mundo.
La primera representación impresa conocida de esta nueva carta apareció alrededor de 1863, convirtiéndose en la carta más joven de toda la familia de naipes modernos.
¿Cómo llegó a España?
Durante las últimas décadas del siglo XIX, las barajas fabricadas en Estados Unidos e Inglaterra comenzaron a circular cada vez más por Europa.
Con ellas viajó también el Joker.
Sin embargo, la adopción no fue inmediata. Los juegos tradicionales españoles como el Mus, la Brisca, el Tute o el Guiñote no necesitaban ninguna carta adicional, por lo que la estructura clásica de la baraja permaneció intacta.
Aun así, algunos fabricantes empezaron a incluir dos comodines en sus mazos como cartas extra. No porque fueran imprescindibles, sino porque permitían utilizar la misma baraja en más juegos.
Por eso hoy es habitual encontrar barajas españolas de 50 cartas: las 48 tradicionales más dos comodines.
¿Por qué se llama comodín?
El nombre es bastante descriptivo.
En la mayoría de juegos donde aparece, esta carta tiene la capacidad de sustituir a cualquier otra. Es decir, puede adaptarse a las necesidades del jugador.
Por eso acabó recibiendo el nombre de "comodín", una palabra que en español también se utiliza para describir algo versátil o útil en muchas situaciones.
Mientras que en inglés se mantuvo el término Joker (bufón o bromista), en España triunfó una denominación mucho más práctica.
¿Siempre tiene el mismo diseño?
No.
A diferencia de las demás cartas de la baraja española, cuyo aspecto está bastante estandarizado, el comodín ha cambiado muchísimo según la época y el fabricante.
Algunas marcas utilizan bufones o arlequines inspirados en el Joker anglosajón. Otras simplemente imprimen la palabra "Comodín". También existen diseños con payasos, magos, personajes fantásticos o ilustraciones abstractas.
Precisamente porque no pertenece al diseño histórico original de la baraja española, los fabricantes han disfrutado de mucha más libertad artística a la hora de representarlo.
¿Por qué es el comodín la carta más joven de toda la baraja?
Hay algo curioso en todo esto.
Mientras que los palos de la baraja española tienen raíces que se remontan a la Edad Media y derivan de los antiguos naipes mamelucos llegados a Europa hace más de seiscientos años, el comodín apenas tiene unos 160 años de historia.
Es decir, cuando apareció el comodín ya existían generaciones enteras de jugadores que llevaban siglos utilizando barajas sin él.
Por eso muchos historiadores lo consideran una especie de "intruso simpático": una carta moderna que terminó encontrando su hueco en mazos mucho más antiguos que ella.
Conclusión
El comodín no nació con la baraja española ni formó parte de ella durante la mayor parte de su historia. Su origen se encuentra en Estados Unidos, alrededor de 1863, cuando se creó para un juego llamado Euchre.
Con el paso del tiempo acabó extendiéndose por todo el mundo y algunos fabricantes españoles comenzaron a incluirlo como carta adicional. Hoy es habitual verlo en muchas barajas, aunque sigue siendo un invitado relativamente reciente si lo comparamos con los siglos de historia de los oros, copas, espadas y bastos.
La próxima vez que encuentres un comodín en una baraja española, recuerda que probablemente estás sosteniendo la carta más moderna de todo el mazo.